crédito volverá a crecer: bancos apuestan a menos impuestos, trabas al dólar y fondeo

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Los bancos privados de Argentina anticipan que 2026 consolidará el tercer año consecutivo de expansión del crédito privado, pese a un repunte de la morosidad y a un ritmo de colocaciones más moderado en lo que va del año. Directivos del sector advierten que para acelerar ese crecimiento es indispensable aliviar cargas impositivas y ajustar normas que hoy limitan la intermediación. En un encuentro del sector bancario, los representantes insistieron en reformas concretas que, dicen, permitirían convertir ahorros en más préstamos a empresas y familias.

Proyección de la banca: por qué 2026 puede ser otro año de crecimiento del crédito

Desde ADEBA, su presidente expuso que la expectativa es que el crédito privado continúe su senda positiva en 2026. Señalan que, aunque la recuperación no es lineal, las condiciones para expandir préstamos existen si se corrigen distorsiones. La morosidad sube, pero los ejecutivos la describen como un fenómeno coyuntural.

Los bancos afirman que su capacidad de prestar dependerá tanto de la macroeconomía como de decisiones del sector público. Por eso piden reglas claras y estabilidad para que el sistema financiero pueda ofrecer más crédito. El sector privado, en su visión, debe aportar capital y gestión para sostener el crecimiento.

Impuestos y regulaciones: frenos que piden quitar

Los banqueros reclamaron reducir la carga fiscal sobre las operaciones financieras, que hoy erosiona el rendimiento de los depósitos. Según sus cálculos, gravámenes municipales y provinciales encarecen el crédito y desincentivan el ahorro bancario. El costo tributario termina trasladándose a clientes y limita el margen para ofrecer préstamos a menor precio.

En concreto, señalaron que existen municipios que aplican entre el 5% y el 8% sobre ingresos totales en concepto de tasas locales. A eso se suman tributos provinciales como Ingresos Brutos. Para la banca, este esquema es incompatible con un mercado de crédito dinámico.

Por ello, pidieron una revisión del sistema impositivo y mayor coordinación fiscal entre niveles de gobierno. Afirman que aliviar estas cargas facilitaría la inclusión financiera. También destacaron que regulaciones prudenciales deben ser razonables y previsibles.

Dos mercados distintos: crédito en pesos frente a crédito en dólares

En la economía argentina, la intermediación funciona sobre dos monedas con reglas distintas. En pesos, los bancos transforman un porcentaje alto de depósitos en préstamos, mientras que en dólares la tasa de conversión es menor. Esta diferencia responde a limitaciones legales y criterios prudenciales.

Cómo operan ambos segmentos y qué implican para los plazos

En el segmento en pesos, el sector financiero presta aproximadamente el 85% de los depósitos que recibe. Ese nivel permite cierto dinamismo en el crédito, pero la expansión depende de la demanda de dinero y del acceso a fondeo de largo plazo. En dólares, solo cerca del 55% de los depósitos se vuelcan a crédito.

Fondo de largo plazo y el rol del mercado de capitales

Los bancos insisten en la necesidad de acceder a financiamiento a largo plazo en el mercado de capitales para ampliar plazos de préstamos. Esto es clave, según ellos, para impulsar créditos hipotecarios y proyectos de inversión. Sin instrumentos estables, la oferta de préstamos de mayor vencimiento se ve limitada.

Con más fondeo de largo plazo, la banca podría no solo aumentar montos prestados sino también mejorar las condiciones que ofrece. Consideran que esto reduciría la dependencia de depósitos de corto plazo. Por eso plantean desarrollar títulos e instrumentos ajustados a la realidad local.

Ahorros argentinos fuera del sistema y cómo atraerlos

Ejecutivos del sector recuerdan que hay un volumen importante de ahorros argentinos fuera del país, estimado en miles de millones de dólares. Ese capital representa una oportunidad para expandir la oferta de crédito si se crean incentivos correctos. Para lograrlo, remarcan la necesidad de confianza y retorno para los depositantes.

  • Reducir y simplificar gravámenes sobre operaciones financieras.
  • Permitir mayor intermediación en dólares con reglas claras.
  • Desarrollar instrumentos de ahorro de largo plazo en el mercado local.
  • Fortalecer la seguridad jurídica y la previsibilidad macroeconómica.

Morosidad: un golpe esperado pero manejable, según bancos

Ante el crecimiento reciente de la morosidad, los líderes del sector intentaron bajar el tono alarmista. Dijeron que se trata de un bache coyuntural en un proceso que no es lineal. Las entidades cuentan con previsiones y capital suficiente para absorber estos impactos.

Esperan que la cartera irregular comience a normalizarse durante la segunda mitad del año. La depuración vendrá por la mejora en la actividad económica y por ajustes en la gestión de riesgos. Mientras tanto, sostienen que la solidez del sistema permite seguir financiando a empresas y hogares.

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