Mostrar resumen Ocultar resumen
Un nuevo acuerdo comercial entre Argentina y Ecuador promete mover fichas en la industria automotriz regional. El pacto, firmado en Quito, altera los aranceles y abre la puerta a mayor comercio de vehículos y autopartes. Voces oficiales y cámaras del sector celebran la medida como una oportunidad para atraer inversiones. El objetivo declarado es recuperar mercados y potenciar la competitividad de la producción local.
Claves del acuerdo ACE-59: aranceles y alcance comercial
El tratado, identificado como ACE-59, fija un arancel general del 10% para la mayoría de los vehículos argentinos que ingresen a Ecuador. Antes de la firma, ese impuesto era del 28%, según fuentes oficiales. El cambio se acordó tras negociaciones que llevaban tiempo estancadas entre ambos gobiernos.
Harvard: Arthur Brooks revela por qué los más felices nunca dejan de aprender
Dos tercios de las personas pasan sus últimos 10 años en mala salud: neurólogo Conrado Estol
Además, la adenda contempla un tratamiento especial para tecnologías limpias y componentes. Los vehículos eléctricos e híbridos, así como ciertas autopartes, recibirán acceso con arancel cero. Las autoridades prevén que esta excepción incentive la inversión en motorizaciones alternativas y facilite cadenas de suministro regionales.
El anuncio fue publicado por el ministro de Economía, Luis Caputo, en su cuenta de redes. La firma se concretó con la presencia del presidente argentino en Quito y con el respaldo de las principales cámaras del sector. Para el Gobierno, el acuerdo constituye un paso estratégico hacia la recuperación exportadora.
Impacto esperado en exportaciones y producción nacional
Aunque Ecuador no es un mercado tan grande como Brasil o Perú, la apertura adquiere mayor valor en un momento de caída de la producción local. Las terminales enfrentan una baja del 18% en la producción en lo que va del año. Ante ese escenario, sumar destinos de exportación resulta crucial para mantener ritmo productivo y empleos.
Actualmente, Toyota lidera las ventas argentinas hacia Ecuador, con cerca de 2.000 unidades Hilux al año. Las terminales confían en que la reducción de aranceles aumente volúmenes y genere nuevos contratos de suministro. Ese aumento de demanda podría impulsar inversiones y mejorar la utilización de la capacidad instalada.
Beneficios para vehículos eléctricos, híbridos y la industria de autopartes
El tratamiento de excepción para motorizaciones alternativas busca alinear la región con tendencias globales de electromovilidad. La industria local aún no produce vehículos eléctricos o híbridos de manera masiva. No obstante, hay planes de lanzar versiones híbridas de pick-ups emblemáticas en el corto plazo.
- Acceso con 0% arancel para vehículos eléctricos e híbridos.
- Exención de aranceles para determinadas autopartes.
- Mayor competitividad para componentes locales en mercados regionales.
- Potencial para atraer inversiones en tecnología y ensamblaje.
Fuentes del sector señalan que la exención podría acelerar la llegada de versiones híbridas de modelos locales. Se espera que fabricantes presenten estas variantes durante el próximo año, aunque sin fechas definitivas. La medida busca crear un incentivo claro para la modernización de la oferta automotriz nacional.
Reacciones del sector y pedidos de las cámaras
Las principales asociaciones de la industria automotriz respaldaron el acuerdo y resaltaron su carácter estratégico. ADEFA valoró la coordinación entre el Gobierno, la Secretaría de Industria y la Cancillería. Para la cámara, el pacto consolida la presencia de la industria argentina en mercados regionales.
Qué reclaman fabricantes y autopartistas
La Asociación de Fabricantes de Autocomponentes (AFAC) destacó que el acuerdo favorece al entramado productivo. Según la entidad, la medida aporta volumen a las exportaciones y facilita la integración de componentes locales en mercados externos. AFAC subraya la necesidad de políticas complementarias para fortalecer la cadena de valor.
Los dirigentes del sector también pidieron actualizar instrumentos de política industrial como el ACE-14 y esquemas de incentivos a la inversión. Rodrigo Pérez Graziano, titular de ADEFA, vinculó la iniciativa a la búsqueda de una inserción internacional más amplia. Por su parte, Juan Cantarella, de AFAC, señaló que la integración regional debe acompañarse con medidas que fomenten el valor agregado local.












