Mostrar resumen Ocultar resumen
- Gala benéfica en Puerto Madero: un llamado a la comunidad
- Radioterapia y braquiterapia: tecnología vital en riesgo
- Obras edilicias prioritarias y ampliación de guardia
- Actividad asistencial: volumen y especialización del Roffo
- Financiación, convenios y la deuda con obras sociales
- Quiénes son los pacientes y cómo se pagan los servicios
- Costos reales de internación y tratamientos oncológicos
- Formas de colaborar y apoyo necesario
El Instituto de Oncología Ángel Roffo necesita fondos urgentes para renovar equipos y reparar infraestructura tras años de postergaciones, y su fundación organizará una gala para buscar apoyo. El hospital universitario, referente en tratamientos contra el cáncer, combina avances clínicos con carencias materiales que afectan la atención diaria. La convocatoria apunta a empresas, instituciones y particulares que quieran sumarse a una red solidaria para sostener el centro académico y sanitario.
Gala benéfica en Puerto Madero: un llamado a la comunidad
La Fundación Roffo prepara una gala el 29 de este mes en Puerto Madero para reunir fondos destinados a urgencias del instituto. El evento combinará visibilidad pública con captación de recursos para obras y compra de equipamiento. La intención es multiplicar el apoyo a través de la participación de empresas, clubes y donantes individuales.
110 mm y granizo: tormentas intensas golpean zonas afectadas
Dólar hoy y dólar blue: cotización en vivo del oficial y del paralelo
Los organizadores enfatizan que no se busca solo grandes aportes, sino sumar a muchas manos. La recaudación pretende cubrir necesidades básicas y modernizar áreas clave del hospital. La gala será el punto de partida de una campaña más amplia de financiamiento.
Radioterapia y braquiterapia: tecnología vital en riesgo
El búnker de radioterapia del Roffo muestra la urgencia más crítica: el acelerador lineal está fuera de servicio desde hace un año. Reemplazarlo demanda en torno a US$2 millones, mientras que repararlo costaría unos US$400.000 y no garantiza disponibilidad de repuestos. El equipo superó su vida útil y su ausencia limita tratamientos diarios de pacientes oncológicos.
El instituto cuenta con braquiterapia con planificación 3D, una herramienta terapéutica avanzada que ya mejora resultados. Sin embargo, las actualizaciones de software y mantenimiento recurrente requieren inversiones constantes. Además, falta un segundo tomógrafo para atender la demanda creciente de estudios diagnósticos.
También está pendiente la renovación del dispositivo dermatológico para el seguimiento de lunares y lesiones sospechosas, retrasado por cinco años. La falta de modernización impacta la detección temprana y la capacidad diagnóstica. La actualización tecnológica es clave para mantener la calidad asistencial.
Obras edilicias prioritarias y ampliación de guardia
En distintos pabellones del predio de Agronomía se acumulan refacciones pendientes que afectan la internación y el flujo de trabajo. Esta semana comenzaron obras donadas por una empresa que permitirán unificar internaciones de cirugía y clínica médica. Para completar la ampliación de la guardia aún faltan cuatro monitores multiparamétricos.
Mejorar la «hotelería» hospitalaria es parte del plan: salas de descanso, consultorios y espacios ambulatorios necesitan refacciones y mobiliario. Donaciones recientes incluyeron pañales, sillas y la restauración de sillones en el hospital de día. Esos gestos alivian lo inmediato, pero la obra mayor exige fondos sostenidos.
Actividad asistencial: volumen y especialización del Roffo
El Instituto de Oncología Ángel Roffo atiende a más de 110.000 pacientes al año y funciona como centro escuela de la UBA. Mensualmente registra unas 182 internaciones clínicas y 230 quirúrgicas, con un hospital de día que recibe entre 60 y 70 pacientes diarios. Es el único hospital universitario dedicado exclusivamente al tratamiento del cáncer.
La institución ofrece tratamientos complejos como quimioterapia, inmunoterapia y terapias dirigidas, además de procedimientos diagnósticos especializados. Su valor reside en el trabajo multidisciplinario y en ser referente nacional y regional para segundas opiniones. Esa demanda explica la necesidad de ampliar camas y recursos humanos.
Financiación, convenios y la deuda con obras sociales
El Roffo depende de la Facultad de Ciencias Médicas de la UBA y recibe transferencias para su funcionamiento básico, como sueldos y servicios. No obstante, obras, mantenimiento y compra de equipos dependen del recupero por prestaciones a obras sociales y prepagas. Ese sistema de pagos es la principal fuente para inversiones adicionales.
Según las autoridades, el hospital necesita entre $1.000 y $1.500 millones mensuales para sostener prestaciones. Sin embargo, hay deudas acumuladas de obras sociales por cientos de millones. Las más significativas incluyen un reclamo a IOMA por $1.400 millones y otros gremios que adeudan cerca de $700 millones.
Homero Giles, presidente del IOMA, admitió demoras y atribuyó la situación a un contexto de desfinanciamiento generalizado. La cadena de pagos rota entre público y privado agrava la mora. Mientras tanto, el Roffo gestiona convenios y reclamos para asegurar el flujo financiero necesario.
Quiénes son los pacientes y cómo se pagan los servicios
Un 52% de los pacientes atendidos en el Roffo son afiliados al PAMI, que está al día con su plan oncológico. Un 20% llega sin cobertura y depende de municipios o provincias; un 18% corresponde a IOMA. Hay casos derivados desde intendencias del conurbano que no formalizan convenios para el pago.
Los servicios se financian mayoritariamente con lo que pagan las obras sociales y prepagas por las prestaciones. Si esas transferencias se retrasan o son auditadas y rechazadas, el hospital asume el costo. Esa situación aumenta la presión financiera y limita la capacidad para invertir en tecnología.
Costos reales de internación y tratamientos oncológicos
Un día de internación en el Roffo se estima entre US$200 y US$300. Una cirugía de baja complejidad suele requerir cuatro o cinco días de internación. En casos de complicaciones, como neutropenia con fiebre, la estancia puede prolongarse entre 10 y 20 días.
Los gastos se incrementan con insumos quirúrgicos y la necesidad de alquilar equipos especializados para ciertos tumores. Una terapia antibiótica de alto costo por 15 días puede alcanzar unos US$30.000, y la internación en terapia intensiva eleva los costos al doble o al triple. Esas cifras explican el impacto económico de cada caso en la gestión hospitalaria.
Formas de colaborar y apoyo necesario
La fundación del instituto invita a colaborar mediante donaciones puntuales, patrocinios para equipos o acuerdos institucionales. También propone la contratación de convenios con provincias y municipios para asegurar la cobertura de pacientes derivados. En la gala habrá oportunidades para compromisos a corto y largo plazo.
Algunas vías concretas de ayuda incluyen:
- Donaciones económicas para la compra de equipos críticos.
- Patrocinios para obras edilicias y compra de monitores.
- Convenios de prestación con obras sociales y municipios.
- Donación de mobiliario y materiales para áreas ambulatorias.
Para profesionales y empresas, el Roffo ofrece la posibilidad de vincularse con un hospital universitario de alta especialización. Apoyar al Roffo es respaldar la atención y la formación en oncología, y mantener servicios que benefician a pacientes de todo el país y de países limítrofes.











