Mostrar resumen Ocultar resumen
Un equipo internacional liderado por el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) de España ha descrito un mecanismo que facilita la aparición de metástasis en el cerebro. Su investigación apunta a la proteína MIF como la responsable de reprogramar las defensas del tejido cerebral. Los hallazgos abren la puerta a terapias que ya existen y a nuevas herramientas diagnósticas. Este avance podría cambiar la forma en que se abordan las metástasis cerebrales y otras enfermedades neurológicas.
Qué revela la proteína MIF sobre las metástasis cerebrales
Los tumores primarios que más frecuentemente generan metástasis cerebrales son los de pulmón, mama, colon, riñón y melanoma. Estas metástasis provocan síntomas que dependen de su localización y tamaño. Entre ellos se cuentan cefaleas, convulsiones y alteraciones cognitivas. Entender el mecanismo molecular es esencial para desarrollar tratamientos dirigidos.
oídos cansados: millones de mayores pagan caro y sanidad no lo financia
Pumas 7’s subcampeones: Sudáfrica los vence en la final de Hong Kong
El estudio muestra que las células tumorales liberan MIF en grandes cantidades al llegar al cerebro. MIF se une a la proteína CD74 en la superficie de microglía y macrófagos. Esa unión desencadena una reprogramación que convierte a las células defensoras en colaboradoras del tumor. En cerebros sanos, estas células no muestran niveles elevados de CD74 en la superficie.
- Principales cánceres con riesgo de metástasis cerebral: pulmón, mama, colon, riñón, melanoma.
- Síntomas comunes: dolores de cabeza, convulsiones, debilidad, pérdida de equilibrio.
Pruebas en laboratorio: modelos animales y tejidos humanos
Los investigadores combinaron modelos murinos con muestras de pacientes para validar sus hipótesis. Introdujeron células cancerosas en ratones y observaron la progresión de las metástasis. Al suprimir el gen que codifica MIF en tumores, se redujo la formación de metástasis en el cerebro. Esto sugiere un papel directo de MIF en la colonización cerebral.
Métodos y hallazgos experimentales
Se analizaron tejidos tumorales humanos mantenidos en cultivo para probar fármacos. Los ensayos in vitro permitieron medir la activación de genes proinflamatorios en microglía y macrófagos. Los resultados mostraron que las células CD74+ aparecen en cerebros con metástasis avanzadas. Además, la firma genética de estas células se activó también en Alzheimer y esclerosis múltiple.
El estudio detectó niveles elevados de MIF en el líquido cefalorraquídeo de pacientes con metástasis cerebral. Esta observación plantea su uso como marcador biológico para diagnóstico y seguimiento. La presencia de microglía/macrófagos CD74+ se asoció con peor pronóstico y progresión agresiva. Los datos sugieren que bloquear esta vía puede alterar la dinámica de la enfermedad.
Ibudilast: un fármaco candidato para revertir el “secuestro” inmune
El fármaco ibudilast, aprobado en algunos países para el asma, mostró capacidad para inhibir la interacción MIF–CD74. En cultivos de tejido tumoral procedente de pacientes, el medicamento frenó la proliferación de las células cancerosas en la mayoría de los casos. En torno al 70% de las muestras, se observó una reducción significativa del crecimiento tumoral. Esto posiciona a ibudilast como opción prometedora para pruebas clínicas en metástasis cerebral.
Una ventaja clave es que ibudilast atraviesa la barrera hematoencefálica con eficacia, algo que limita a muchos fármacos oncológicos. Además, su perfil de seguridad es favorable y ya existe experiencia clínica previa. Los investigadores señalan que bloquear MIF-CD74 evita que la microglía y los macrófagos sean “secuestrados” por el tumor. Por ello, plantean la realización de un ensayo clínico para evaluar su eficacia en pacientes.
Diagnóstico y pasos siguientes en investigación clínica
La detección de MIF en el líquido cefalorraquídeo aparece como una vía para diagnósticos menos invasivos. Medir esta proteína podría ayudar a identificar metástasis cerebrales en etapas tempranas o a monitorizar la respuesta al tratamiento. Los autores proponen desarrollar pruebas clínicas basadas en este marcador. Esto facilitaría decisiones terapéuticas más rápidas y precisas.
Los investigadores plantean explorar la terapia en otras enfermedades neurológicas donde aparece la misma firma molecular. Entre los posibles pasos a seguir destacan:
- Diseño y lanzamiento de ensayos clínicos controlados con ibudilast.
- Validación de MIF como biomarcador en estudios más amplios.
- Investigación de la vía MIF–CD74 en Alzheimer y esclerosis múltiple.












