Bebida que causa más resaca: nutricionista revela por qué el color importa

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En plena temporada de calor, las decisiones a la hora de beber y picar pueden marcar el día siguiente. El nutricionista Diego Sívori pasó por los estudios de LN+ y analizó qué tragos tienden a dejar peor resaca, cómo incide el color de las bebidas y por qué las frutas y las legumbres frías son aliadas del verano. Sus recomendaciones combinan ciencia con consejos prácticos para disfrutar sin arrepentimientos.

Qué bebidas alcohólicas suelen causar la resaca más fuerte

Según Sívori, las bebidas con coloración tienden a dejar efectos más intensos al día siguiente. Estos ejemplares incluyen muchos aperitivos y licores oscuros, que contienen compuestos que el cuerpo metaboliza de forma más agresiva. Además, la mezcla con azúcares y aditivos potencia la sensación de malestar.

El especialista subrayó que no todas las bebidas claras son inocuas, pero sí suelen provocar menos malestar. La clave está en la composición y en la cantidad. Beber con moderación y alternar con agua reduce la probabilidad de una resaca severa.

Calorías del alcohol y su impacto en el cuerpo

El alcohol aporta energía que el organismo procesa de forma particular. Sívori explicó que un exceso calórico por bebidas suele aumentar la demanda energética y, si sobra, se acumula en reservas grasas. Por eso, consumir repetidamente bebidas calóricas puede favorecer la grasa abdominal.

Entre las comparaciones habituales, la cerveza y el vino tienen valores calóricos similares. No obstante, la cerveza suele producir más distensión abdominal por su gas y volumen. Elegir tamaño de porción y frecuencia es más importante que la etiqueta del envase.

Frutas del verano: hidratación y beneficios reales

En verano, frutas como melón y sandía se vuelven protagonistas por su aporte de agua. Sívori recordó que una porción de sandía contiene menos azúcar que un caramelo y, además, aporta fibra y sensación de saciedad. Son opciones prácticas para hidratarse sin sumar calorías vacías.

También recomendó transformar frutas en snacks creativos. Congelar uvas, por ejemplo, ofrece una alternativa refrescante y baja en calorías. Ese pequeño truco convierte la fruta en un snack imbatible para el calor.

Helados y otros mitos: ¿refrescan realmente?

Hay creencias muy extendidas sobre qué alimentos refrescan. Sívori señaló que el helado es un ejemplo emblemático de un alimento frío que no siempre es ligero. Gran parte de sus calorías se convierten en calor corporal durante la digestión, por lo que la sensación de enfriamiento es temporal.

Además, enumeró tres mitos comunes del verano: helado, cerveza y papas fritas como soluciones refrescantes. Las tres opciones generan más calor interno por su composición y efecto metabólico. Conocer esto ayuda a tomar decisiones más conscientes en reuniones y salidas.

Alternativas y consejos rápidos

  • Prefiera frutas enteras y congeladas en lugar de postres procesados.
  • Hidrate con agua y electrólitos antes y durante el consumo de alcohol.
  • Controle las porciones de cervezas y copas de vino para evitar exceso calórico.

Por qué las papas fritas resultan tan difíciles de dejar

Las papas fritas combinan carbohidratos, grasas y textura crujiente, una mezcla que activa centros de placer en el cerebro. Sívori señaló que esta fórmula las convierte en uno de los alimentos más adictivos. Es común consumir un paquete entero sin darse cuenta de la cantidad ingerida.

Comparó este comportamiento con alimentos más saludables, como el brócoli, que no dispara la misma respuesta hedónica. Reconocer los mecanismos del placer ayuda a moderar su consumo y a buscar alternativas menos densas en calorías.

Legumbres frías: una opción inteligente para el verano

Para quienes buscan mantener masa muscular y refrescarse, Sívori recomendó las legumbres frías. Platillos como ensaladas con lentejas o garbanzos aportan proteínas, fibra y saciedad. Además, su digestión resulta cómoda cuando se preparan frías y con porciones controladas.

En cuanto a los cereales, el nutricionista explicó que el arroz blanco se digiere más rápido que el integral. Por eso, en contextos de calor y esfuerzo físico, puede ser preferible. No obstante, advirtió que los acompañamientos son determinantes: salsas, quesos y embutidos aumentan mucho la carga calórica.

Cómo traducir las calorías de los alimentos fríos

Comer frío no garantiza baja densidad energética. Sívori utilizó el ejemplo del helado para aclararlo: muchos lo consumen por refrescarse, pero su aporte calórico se transforma en energía corporal. El cuerpo no aprovecha todas las calorías por igual y parte se libera como calor.

Por eso, aconsejó pensar en términos de composición y función del alimento. No todos los alimentos fríos son ligeros, y elegir opciones con agua, fibra y proteína es la mejor estrategia. Informarse sobre porciones ayuda a equilibrar disfrute y salud.

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