Diputados ratificó acuerdo Mercosur-UE con apoyo peronista clave

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El Congreso aprobó este jueves en la Cámara de Diputados el acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea, en una votación que abrió una grieta dentro del peronismo y reactivó el debate sobre los beneficios y riesgos para la economía argentina. Con la firma oficial en el recinto, el convenio avanza ahora al Senado, mientras crecen las preguntas sobre plazos europeos y medidas complementarias necesarias en el país. El escenario político y económico se tensiona entre quienes ven una oportunidad para exportar más y quienes advierten sobre asimetrías que podrían perjudicar industrias locales.

Resultado en Diputados y paso siguiente hacia el Senado

La votación en la Cámara arrojó 203 votos a favor, 42 en contra y 4 abstenciones. Con ese respaldo, el texto del acuerdo fue ratificado sin posibilidad de enmiendas, por tratarse de un tratado internacional que debe aceptarse o rechazarse en bloque. El trámite constitucional continúa en el Senado, donde se decidirá si Argentina se convierte en uno de los primeros países de la región en validar parlamentariamente el convenio.

El Ejecutivo incluyó el tema en el temario de sesiones extraordinarias para acelerar el proceso. La intención oficial es obtener una ratificación temprana que permita a la Argentina posicionarse frente a los demás socios del Mercosur. Sin embargo, el voto favorable en Diputados no agota la discusión política ni técnica, y el Senado será la próxima parada de un debate que sigue abierto.

Apoyos, divisiones internas y fuerzas políticas que intervinieron

El acuerdo contó con el respaldo de bloques opositores y provinciales, entre ellos La Libertad Avanza, PRO, UCR y Provincias Unidas. Al mismo tiempo, varias bancadas provinciales apoyaron la ratificación. Esta confluencia permitió al oficialismo asegurar la mayoría necesaria pese a las discrepancias internas.

Dentro del peronismo se registró una fractura notable. Un sector importante de Unión por la Patria optó por votar a favor, mientras que otro se expresó en contra o se abstuvo. Entre los legisladores que promovieron la aprobación se destacaron nombres como Victoria Tolosa Paz, Germán Martínez, Cecilia Moreau y Agustín Rossi, quienes plasmaron su postura en un documento previo al debate.

Contexto europeo: revisión judicial y negociación por ratificantes

En el Parlamento Europeo se decidió remitir el acuerdo al Tribunal de Justicia de la Unión Europea para que evalúe su compatibilidad con los tratados comunitarios. Esa decisión puede demorar la aprobación de la UE hasta dos años, según estimaciones de distintas fuentes diplomáticas. La medida fue leída por varios actores como un freno político que condiciona los tiempos de implementación completa.

A pesar de esta demora potencial, el Consejo Europeo recibió facultades para avanzar en algunos aspectos económicos del texto. Esto permite que los países que ratifiquen el acuerdo anticipadamente puedan negociar detalles operativos. Por ejemplo, se abrió la posibilidad de que quienes aprueben primero obtengan prioridad en cuotas de exportación de carne y otros mecanismos comerciales.

Ese camino paralelo implica que la ratificación local tiene valor incluso antes de que el conjunto de la UE vote el tratado. Para el gobierno argentino, ser de los primeros signatarios podría traducirse en ventajas prácticas mientras la revisión judicial europea sigue su curso.

Qué incluye el tratado y sus efectos esperados para el comercio

El convenio entre Mercosur y la UE combina aspectos comerciales, políticos y de cooperación, y opera sobre un mercado conjunto de aproximadamente 700 millones de personas. Juntos representan cerca del 25% del PIB mundial, según las cifras que maneja la diplomacia comercial. El núcleo del acuerdo propone una apertura que modifica aranceles y normas regulatorias.

Entre las medidas más relevantes figura la eliminación progresiva de más del 90% de los aranceles bilaterales, además de la reducción de barreras no arancelarias y la armonización de estándares sanitarios y técnicos. Según el gobierno, esto favorecerá especialmente a la agroindustria y a la exportación de minerales, alimentos procesados y manufacturas agropecuarias.

  • Beneficios anunciados: acceso preferencial a un mercado con alto poder adquisitivo.
  • Sectores con potencial de crecimiento: energía, minería (litio y cobre), hidrocarburos y agroindustria.
  • Riesgos señalados: mayor competencia para la industria manufacturera del Mercosur.

Proyecciones para Argentina: cifras y sectores clave

El Ministerio de Relaciones Exteriores estima que las exportaciones argentinas hacia la UE podrían crecer un 76% en los primeros cinco años y hasta un 122% en una década. Los cálculos oficiales resaltan la potencial demanda por productos energéticos y mineros, con proyectos ligados al litio y al cobre como puntos de especial interés. Estas estimaciones se trabajan en paralelo con planes de promoción comercial del Estado.

No obstante, especialistas y parte de la oposición advierten que el aumento de exportaciones no garantiza empleo suficiente ni igualdad de beneficios. La apertura trae consigo mayor exposición de manufacturas locales a productos europeos. Por eso, varios sectores reclaman políticas de compensación y medidas de desarrollo productivo.

Argumentos a favor y críticas desde distintos frentes

Quienes apoyaron la ratificación defendieron la integración como motor de crecimiento. El diputado Damián Arabia sostuvo que el acuerdo representa el esfuerzo de una mayoría y que la apertura “permite vender más y mejor” en mercados exigentes. La diputada Juliana Santillán remarcó que el convenio da previsibilidad y reglas claras para atraer inversiones.

En el otro extremo, voces internas del peronismo y de la izquierda calificaron el tratado como regresivo para la industria. El ex canciller Santiago Cafiero afirmó que el proceso negociador dejó concesiones que perjudican la fabricación nacional. Itai Hagman sostuvo que no hay cláusulas de compensación que corrijan las asimetrías entre economías desarrolladas y emergentes.

Quienes votaron a favor dentro del oficialismo reclamaron, eso sí, medidas complementarias. Entre las peticiones figuran políticas de fortalecimiento industrial, financiamiento estratégico y promoción de exportaciones. La demanda es clara: la apertura debe ir acompañada de instrumentos que protejan cadenas productivas y generen empleo.

Plazos regionales: qué harán Brasil y Uruguay

En la región, otros miembros del Mercosur también avanzan con sus procesos internos. Brasil ya dictaminó el acuerdo y programó su debate en el recinto para el 24 de febrero, una vez concluido el Carnaval. Uruguay, por su parte, anunció que escuchará a los sectores productivos hasta el 27 de febrero antes de tomar una decisión parlamentaria.

El calendario de cada país puede influir en la posición del Mercosur frente a la UE y en la negociación de cuotas o plazos. Si Argentina logra ser la primera en ratificar, podría ganar prioridad en ciertos acuerdos comerciales operativos. De todos modos, la ratificación plena en Europa depende todavía de la resolución judicial y del calendario del Parlamento Europeo.

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