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La reciente modificación en la estrategia cambiaria del Banco Central despertó optimismo en los mercados. En las horas posteriores, el dólar mostró estabilidad relativa y el riesgo país se moderó hasta ubicarse cerca de los 573 puntos. Los operadores interpretaron el gesto como un avance, aunque persisten dudas sobre la capacidad del organismo para consolidar las reservas prometidas. A continuación, desglosamos los puntos clave y las incógnitas que ahora dominan la agenda económica.
Reacción inmediata del mercado y señales financieras
Tras el anuncio, los principales indicadores financieros respondieron con calma. El tipo de cambio libre apenas registró variaciones y los bonos mostraron leves mejoras en precio. Esta calma sugiere que parte del mercado recibió el paquete como una señal favorable.
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Todavía hay reservas entre inversores sobre la ejecución del programa. El descenso del riesgo país fue notable, pero su continuidad depende de medidas concretas y de la percepción sobre la sostenibilidad fiscal. Los mercados valoran tanto la intención como la capacidad de cumplir.
En qué consiste el plan de compras del Banco Central
El BCRA informó que desde enero comenzará a comprar divisas en el mercado de cambios por hasta el 5% del volumen diario operado. El objetivo oficial es acumular entre US$10.000 millones y US$17.000 millones, una horquilla que busca fortalecer las reservas. Esta cifra se anunció como meta, pero su concreción dependerá de la oferta de dólares y de la dinámica doméstica de pesos.
Analistas coinciden en que el objetivo es plausible pero exigente. Para que las compras no terminen siendo solo transitorias, el Central necesitaría que los dólares adquiridos queden dentro de las reservas y no se utilicen para otros compromisos. Además, la estrategia requiere una coordinación con el Tesoro y con la política fiscal.
La intervención del Tesoro y el desafío de los vencimientos
En las últimas semanas fue el Tesoro quien adelantó la compra de dólares, aprovechando emisiones y operaciones puntuales. La colocación del Bonar 2029 aportó US$910 millones y, junto a compras en bloque, la cuenta del fisco supera los US$2.080 millones. Aun así, esa suma no alcanza para cubrir todos los vencimientos próximos.
Según cálculos privados, falta reunir casi la mitad del pago del vencimiento del 9 de enero. Si no llega el monto requerido mediante nuevas compras en bloque, hay alternativas sobre la mesa. Entre las opciones figuran recurrir a un swap con Estados Unidos o reducir las reservas.
Además, el gobierno dispone de pesos acumulados que podría convertir en dólares vendiéndolos al BCRA. Esta vía aliviaría temporariamente la necesidad de divisas, pero tiene implicancias sobre la liquidez doméstica y la emisión. Por eso, el timing de cada acción será clave para evitar tensiones cambiarias.
Condiciones necesarias para que el plan funcione
Los economistas subrayan dos requisitos fundamentales para la acumulación sostenida de reservas en 2026. Primero, que la dolarización mensual baje significativamente hasta cerca de US$2.000 millones. Segundo, que Argentina vuelva a acceder a los mercados internacionales de deuda.
Si se cumple la primera condición, estiman que el Central podría comprar alrededor de US$7.000 millones durante 2026. Esa cifra es inferior a la proyección del gobierno, por lo que el regreso a los mercados es clave para alcanzar metas superiores. Sin acceso externo, las reservas corren el riesgo de quedar comprometidas en el pago de pasivos.
Factores que condicionan la llegada de dólares
- Saldo de cuenta corriente: en 2025 la mayoría de los meses registrados mostró déficit.
- Inversión Extranjera Directa: necesaria para ampliar la oferta de divisas.
- Capacidad de endeudamiento: en pesos para carry trade o en moneda dura.
Riesgos, expectativas y qué monitorear
Los especialistas advierten que la estrategia deja preguntas abiertas sobre la sostenibilidad. Sin un plan de compras claro y sostenido, la acumulación dependerá de la disponibilidad efectiva de dólares. La absorción de emisión en pesos sin afectar precios será determinante.
El comportamiento del riesgo país seguirá siendo una señal importante para los mercados. Su reducción sostenida exige avances palpables en acumulación de reservas y señales macroeconómicas coherentes. Por eso, los próximos movimientos del BCRA y del Tesoro serán observados de cerca por inversores y analistas.












