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- Golpe en Diputados: qué ocurrió con el capítulo 11 del Presupuesto
- Distribución de recursos y la búsqueda de apoyos provinciales
- Diputados provinciales que cambiaron el rumbo en el recinto
- El choque con Córdoba por la deuda previsional
- Ruptura diplomática entre libertarios y el PRO
- La designación de representantes en la AGN que encendió críticas
- Consecuencias políticas y horizonte para las reformas
El oficialismo entró en una semana tensa tras un traspié legislativo que expuso fisuras internas y complicó la agenda económica. El tratamiento del Presupuesto 2026 avanzó en general, pero el rechazo de un capítulo clave puso en duda la capacidad de la coalición para apuntalar las reformas. En medio de reproches y explicaciones, aparecen nombres propios y decisiones de gobernadores que cambiaron el mapa de votos. El episodio obligará a reacomodar acuerdos antes de las sesiones ordinarias.
Golpe en Diputados: qué ocurrió con el capítulo 11 del Presupuesto
El bloque oficialista celebró la media sanción del Presupuesto 2026 pero sufrió una derrota sobre el capítulo 11. Ese artículo agrupaba temas sensibles como la derogación de la emergencia en discapacidad y el financiamiento universitario. La votación dejó claro que tener mayoría relativa en el recinto no garantiza control total del debate. Votos que se dieron vuelta marcaron la diferencia.
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La lectura política fue rápida: hubo subestimación del riesgo y exceso de confianza en respaldos pactados. Desde el entorno de la presidencia de la Cámara señalaron que la negociación será más ardua de aquí en adelante. También reconocen que la fragmentación de mandatarios provinciales añade variables impredecibles. El resultado obliga a revisar la estrategia legislativa.
Distribución de recursos y la búsqueda de apoyos provinciales
En los días previos a la votación, el Gobierno intensificó las gestiones con gobernadores para asegurar votos. El ministro del Interior coordinó el envío de transferencias extraordinarias y fondos de ATN. La maniobra pretendía consolidar apoyos distritales que resultaron, en algunos casos, insuficientes.
- Tucumán: $20.000 millones
- Misiones: $12.000 millones
- Chaco: $11.000 millones
- Catamarca: $10.500 millones
- Entre Ríos: $7.000 millones
- Salta: $6.000 millones
El reparto fue presentado como un gesto para asegurar la aprobación del texto. No obstante, varios legisladores provinciales no respondieron como se esperaba en la votación por capítulos. Eso generó malestar entre los negociadores del oficialismo.
Diputados provinciales que cambiaron el rumbo en el recinto
En varios casos los bancas distritales acompañaron la aprobación general y luego rechazaron el capítulo polémico. Diputados de Tucumán y Catamarca votaron a favor en lo general, pero varios se levantaron o votaron en contra en la instancia decisiva. En Salta hubo una mezcla similar de apoyos y volteos que complicaron la cuenta final.
Los ejemplos evidencian cómo la lealtad partidaria se mide en cada votación y no siempre se mantiene. Los bloques provinciales evaluaron costos políticos locales frente a compromisos nacionales. Para los libertarios, la lectura es diversa: algunos minimizan la influencia de los gobernadores; otros señalan ruptura de acuerdos previos.
El choque con Córdoba por la deuda previsional
La bancada cordobesa dejó en claro su descontento y terminó rechazando el capítulo 11. El reclamo central fue la cobertura de la deuda con la caja previsional provincial, una cifra que Córdoba calcula en términos muy superiores a lo presupuestado. Esa diferencia calentó las discusiones en comisión y en el pleno.
El secretario de Hacienda manifestó dudas sobre el monto pedido y señaló que la validación correspondería a organismos como Anses. Esa respuesta no calmó a los representantes cordobeses, que consideran la cifra de la provincia como indispensable. La fricción anticipa más tironeos en la negociación federal por partidas previsionales.
Ruptura diplomática entre libertarios y el PRO
La relación entre los libertarios y el PRO quedó muy dañada luego de varios episodios. El bloque amarillo esperaba la inclusión de la deuda de coparticipación de la Ciudad en el texto y creyó tener un compromiso. Sin embargo, al incorporarse ese punto dentro del capítulo 11, se generó la sensación de una maniobra de todo o nada.
El jefe del PRO mostró su enojo públicamente cuando el capítulo integral fue rechazado. Fuentes del PRO hablan de una traición política que exige explicaciones. En los pasillos comentan que recomponer la relación requerirá gestos concretos y confianza recíproca.
Además, la mudanza de diputados entre bloques había tensionado ya el vínculo. La pérdida de escaños propios frente a la sumatoria de aliados provinciales dejó al PRO en una posición más vulnerable. Ese cambio de alineamientos se paga en la cancha del quórum y del consenso estratégico.
La designación de representantes en la AGN que encendió críticas
En una votación nocturna se concretó un acuerdo para nombrar tres integrantes por Diputados en la AGN. La decisión unió a sectores del oficialismo, al kirchnerismo y a gobernadores del norte. Ese pacto provocó la salida airada del PRO del recinto y la amenaza de judicializar el proceso.
Juraron representantes de distintas filiaciones en la madrugada y la jugada dejó resentida a una parte importante del interbloque. El episodio profundiza la percepción de que ciertos acuerdos se cierran por conveniencia táctica. Esa sensación alimenta desconfianzas hacia la conducción legislativa.
Consecuencias políticas y horizonte para las reformas
Con alianzas frágiles, el Gobierno enfrenta el problema de avanzar con las reformas prometidas. La reforma laboral y otras medidas estructurales necesitan mayor certidumbre en el recinto. Los libertarios recuerdan que, aunque 95 diputados son muchos, siguen faltando votos para garantizar quórum en momentos clave.
La derrota parcial obliga a revisar tácticas de negociación y a intensificar la interlocución con gobernadores y bloques provinciales. Habrá que reconstruir puentes entre dirigentes nacionales y locales para sostener la agenda económica. Mientras tanto, cada sesión promete ser una prueba de resistencia para la coalición.












