Dólar en febrero podrá moverse hasta 2,8% dentro de la banda por dato de diciembre

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El dato de inflación de diciembre sorprendió al alza y cambió las expectativas sobre el manejo del tipo de cambio. Ese ajuste abre mayor margen de maniobra para el dólar en las próximas semanas. Analistas y el propio Banco Central ya recalibran estrategias. A continuación explicamos cómo se traduce ese dato en las bandas cambiarias y qué efectos podría tener en el mercado.

Cómo la inflación de diciembre modifica el rango del dólar

El crecimiento de precios registrado en diciembre fue superior al consenso. Esa suba se incorpora ahora en la fórmula que ajusta las bandas cambiarias. En la práctica, el techo y el piso de la banda se elevan al ritmo de la inflación pasada.

Por ejemplo, el techo vigente a fines de enero quedaba fijado en $1.563,51. Con la lectura de diciembre, ese tope avanzaría hasta cerca de $1.607 a fines de febrero. Ese movimiento otorga más espacio para la cotización sin intervenciones automáticas.

Qué cambió en la política del Banco Central sobre las bandas

Hasta diciembre, el ajuste mensual del techo y del piso era del 1% fijo. Esa regla implicaba ventas si el dólar superaba el techo. También estipulaba no comprar hasta que la cotización tocara el piso.

Desde este año, el Banco Central flexibilizó ese esquema. Ahora permite que el dólar se mueva «entre bandas» con actualizaciones vinculadas a la inflación con un desfase de dos meses. Esa nueva pauta introduce una especie de indexación automática del intervalo cambiario.

El efecto es doble: por un lado hay mayor predictibilidad sobre la trayectoria de la banda. Por otro lado, el mercado incorpora un límite superior más alto para el tipo de cambio nominal.

Rangos actuales: piso, techo y ritmo de actualización

En lo inmediato, el piso operativo se ubicó en torno a $907. El techo efectivo fue desplazado a aproximadamente $1.541,26. Ese ajuste respondió a una actualización mensual similar a la inflación de noviembre, cercana al 2,5%.

La variación de diciembre, algo mayor, impulsa que las bandas se ajusten con más fuerza en febrero. En otras palabras, el dólar recibe mayor flexibilidad para subir dentro del banderazo oficial. Esa mayor holgura reduce el riesgo de intervenciones permanentes.

Compras del Central y comportamiento del mercado

En los primeros días del año el tipo de cambio quedó varios puntos por debajo del techo. Esa distancia permitió al Central adquirir divisas sin presionar la cotización. Según datos del propio mercado, el organismo compró en promedio US$ 46,8 millones diarios.

En total, durante una fase inicial el Banco Central adquirió unos US$328 millones sin grandes variaciones en el precio. Ese ritmo de compra alimenta la proyección oficial de incrementar las reservas netas. El objetivo comunicado es ambicioso y supone compras por US$10.000 millones antes de fin de año.

Movimientos recientes en el tipo de cambio minorista y mayorista

El segmento mayorista mostró una leve baja en jornadas recientes. Un ajuste de -0,5% llevó el precio mayorista a $1.461,5 en una sesión. En paralelo, el minorista también retrocedió y concluyó con un dólar alrededor de $1.485 en una entidad pública.

En el balance mensual el avance del dólar fue mínimo, cerca de 0,3% respecto al cierre de diciembre. En una jornada puntual el Central sumó US$55 millones a sus reservas. Esos datos confirman una demanda contenida pese a la mayor flexibilidad del techo.

Qué reflejan los futuros y las expectativas del mercado

Los contratos a futuro muestran posiciones por debajo del techo oficial. Para finales de enero las cotizaciones cerraron cerca de $1.484. Para fin de febrero, los precios de futuro se ubicaron en torno a $1.520,50.

Esos niveles sugieren que, por ahora, el mercado no espera presiones cambiarias fuertes en los próximos 30 días. Mantener las cotizaciones por debajo del tope oficial reduce la probabilidad de ventas intensas del Central. No obstante, las expectativas pueden cambiar si la inflación se acelera.

Herramientas del Central para anclar el tipo de cambio y su costo

Para sostener la estrategia, el Banco Central ofrece instrumentos que permiten cubrir posiciones en moneda extranjera. Esas operaciones buscan modular el movimiento del dólar sin alterar el stock de reservas de forma abrupta. Sin embargo, dichas operaciones inciden sobre las tasas en pesos, sobre todo a corto plazo.

Instrumentos y tácticas usadas por el Central

  • Venta de bonos atados al dólar (dólar-linked).
  • Operaciones en futuros y swaps cambiarios.
  • Intervenciones puntuales en el mercado spot para estabilizar la cotización.

Los analistas advierten que la mayor venta de instrumentos dólar-linked puede elevar la tasa nominal. Según operadores, esa presión llevará a que las tasas se mantengan algo más altas de lo esperado. En definitiva, la cobertura viene con un costo financiero que el mercado ya está incorporando.

Valoraciones de consultores y efectos en la senda cambiaria

Especialistas señalan que el sendero de la inflación es ahora el factor clave para el tipo de cambio. Al indexar las bandas a la inflación, se modifica la trayectoria nominal esperada. Eso también tiene implicaciones para el tipo de cambio real.

Un analista de mercado indicó que la actualización otorga mayor margen pero exige ajustes en las expectativas. En la práctica, el mercado incorpora un techo más alto para 2026. Esa reconfiguración puede afectar decisiones de empresas y fondos sobre cobertura y posicionamiento.

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