enero 27, 2023

Diario el Analísta

Mundo de las noticias en español

Cómo una patada de aficionado casi eliminó a Diego Maradona del Mundial de 1986

Parece más un episodio de folklore futbolístico, pero la siguiente historia la contó el mismo Diego Armando Maradona en la autobiografía”soy diego de la gente«, publicado en 2001.

Argentina y Venezuela abrirían las Eliminatorias Sudamericanas para el Mundial de 1986 con los favoritos jugando en San Cristóbal. Fue la primera gran competencia de Maradona como capitán.

Maradona aún no era considerado el mejor del mundo: dejó el Barcelona por el Napoli en 1984 y tardaría en hacer despegar el Bota, un club sureño común y corriente.

En la escena sudamericana, sin embargo, fue respetado como un gran as, junto a Zico y el uruguayo Enzo Francescoli, quien le puso un gol en la espalda cuando visitaba equipos que carecían de recursos técnicos.

“Las Eliminatorias empezaron en Venezuela. ¿Fácil? Fácil de cojones, para nosotros no fue nada fácil”, recordó Diego en su libro.

«El rival puede ser débil, pero esta vez no solo jugaron los once contra nosotros, ¡jugaron más! Crearon un lío bárbaro en el aeropuerto. Patadas en la rodilla que incluso Gentile no podría haber hecho mejor».

«Me mató. ¡Me mató! Entré cojeando al hotel, el doctor Raúl Madero corriendo detrás de mí y todos estaban asustados. El hijo de puta me había destruido el menisco».

La lesión provocada por el enloquecido hincha venezolano acompañó a Diego a lo largo de la trayectoria de las Eliminatorias de Argentina, pero solo había sido el primero de muchos golpes.

Sabiendo todo lo que Maradona haría hoy en los céspedes de México, es surrealista imaginar que una patada lanzada en la sala de un aeropuerto casi expulsa a la estrella de las Eliminatorias y, más que eso, casi pone en peligro su clasificación para la Copa.

READ  Luz verde en California para entregas con robots con ruedas

Maradona, presa fácil y cojo de goleadores igualmente viciosos, no hizo mucho en esta competencia. Al final brilló el zaguero Daniel Passarella, gran destaque de la dramática clasificación de Argentina a esta Copa, en el 2-2 sufrido ante Perú en el Monumental de Núñez, lleno de gente y amargura.

Diego Maradona en una disputa de balón con el portero de Inglaterra Peter Shilton para marcar con la mano, en el Mundial de 1986

Imagen: Getty Images/Getty Images

En Mexico…

Fue el 22 de junio de 1986, en los cuartos de final del Mundial de México, que Diego Armando Maradona pasó de ser un simple futbolista a un héroe argentino como el general San Martín, prócer de la independencia del país.

Cerca de 30 millones de argentinos vitorearon por televisión y celebraron los dos goles del astro ante Inglaterra como si fueran el nacimiento de un hijo, una graduación y una boda, todo al mismo tiempo.

Con el recuerdo de Malvinas aún muy vivo, argentinos e ingleses se miraron desde el sorteo de los grupos. Ya imaginaban que podían encontrarse en cuartos de final. Si en 1982 el «equipo inglés“Aun pensando en salir del lugar en caso de cruzarse con los argentinos, en 1986 no se evitaría el enfrentamiento en el terreno.

Maradona jugó el sacrificio -se desgarró la espalda- y aun así destrozó a Inglaterra en el segundo tiempo. Su papel en este partido es considerado la actuación más icónica de un jugador argentino de todos los tiempos. Empezando por el gol que abrió el marcador. A 5 minutos de la fase final, Diego salta al tackle con el portero Peter Shilton y acuña con la zurda, para gran desesperación de los ingleses.

«La Mano de DiosEl primer gol, sin duda una de las jugadas más famosas de la historia del fútbol, ​​sigue siendo discutido tanto como el segundo gol de Maradona en el partido, anotado apenas cuatro minutos después. Fue de 55 metros recorridos con el balón pegado a el pie izquierdo. , alineando a los ingleses como soldados caídos de las Malvinas.

Para los argentinos, no hay nada que discutir: es realmente el «gol del siglo», ese que «valió por dos» -y por eso alcanzó al anterior, marcado a mano, aseguran-.

El segundo título mundial de Argentina se produjo después de las victorias sobre Bélgica, en la que Maradona anotó dos veces, y Alemania Occidental.

En la final, bien marcada por Lothar Matthäus, el argentino no marcó, pero a falta de cinco minutos para el final le dio el pase a Jorge Burruchaga para romper el empate. Resultado 3 a 2 para los argentinos.

La polémica con el gol de mano no fue la única para el as en México. Aún se le atribuye participación directa en la baja del defensa Daniel Passarella de esta selección. El campeón mundial de 1978, Passarella, insinúa que fue envenenado para dar paso al nuevo capitán, el propio Maradona, y que esta sórdida configuración también consiguió la mano del entrenador Carlos Bilardo.

Las historias anteriores forman parte del libro ‘Copa Loca – Las historias increíbles de Argentina en los Mundiales’, publicado en Brasil en 2018 por la editorial Garroa Livros.