Para Luis Caputo, los kirchneristas son los reyes de la mentira
El ministro de Finanzas minimizó las críticas recibidas por la emisión del bono a 100 años; negó que haya atraso cambiario y sostuvo que "la sensación en el mercado es que (Cristina Kirchner) no tiene mayores posibilidades
El ministro de Finanzas, Luis Caputo , minimizó el impacto de la imputación que el fiscal Juan Pedro Zoni decidió por la emisión del bono a 100 años y apuntó contra el representante judicial, miembro de la agrupación Justicia Legítima, cercana al kirchnerismo. "Ellos se dedican a embarrar la cancha, tratan de poner a todos en el mismo lugar que ellos", sostuvo el economista, en la tercera edición del Financial Summit organizado por LA NACION.
"La gente que es así trata de ensuciar al otro y emparejar y hay que tomarlo de quien viene", continuó Caputo sobre el escenario del Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (Malba), en diálogo con José del Rio, adscripto a la Secretaría General del diario.
El ministro, además, apuntó contra los funcionarios de la administración kirchnerista y las causas que enfrentan por corrupción. "Todos sabemos lo que han hecho... ya prácticamente ni ellos mismos discuten cómo hicieron la plata. Escuchás más comentarios de: 'Bueno, robaban pero hacían algunas cosas'. Es patético realmente escuchar eso".
En ese contexto, Caputo también se refirió al escenario electoral y analizó el clima político que vive el país: "Las elecciones son importantes para los inversores -comenzó el funcionario-, pero todo va a depender de la percepción del resultado". Apuntó que si estas percepciones se relacionaran con la posibilidad de que Cristina Kirchner volviera al poder, eso sería "una mala noticia". No obstante, aclaró: "Hoy la sensación en el mercado es que no tiene mayores posibilidades, por eso hay cierto optimismo".
Respecto de las críticas de la oposición por el reciente bono emitido a 100 años, Caputo minimizó esos comentarios y sostuvo que "hay que tomarlo como de quien viene", de "los reyes de la mentira".
"En lo financiero, como es algo más técnico, logran embarrar más la cancha. Es bueno aclarar algunas cosas: típicamente ellos dicen que estamos aumentado la deuda, pero tres de cada cuatro veces que emitimos es para cancelar deuda que heredamos de ellos a tasas altísimas ", añadió, y se refirió a la tasa del 15% con la que la Argentina se endeudó con Venezuela en la época del kirchnerismo.
En cuanto a las tasas actuales, el funcionario dijo que la Argentina se está financiando a los valores más bajos de los últimos años. Explicó que el promedio es del 4,8%, "a un tercio de lo que se financiaba" el kirchnerismo. Señaló que el 7,9% del bono a 100 años es apenas menos que el 8,10% con el que se financiaba Estados Unidos en los 35 años anteriores a la crisis de 2009.
"No me preocupa el nivel de endeudamiento", lanzó luego, y elogió la política de gradualismo que eligió el Gobierno. "Si nosotros aplicáramos medidas de shock, irían contra el consumo y la inversión e inevitablemente la gente sufriría mucho", apuntó. Añadió que la Argentina tiene hoy el menor nivel de deuda en relación con el PBI de América latina y que cuando el país llegue al equilibrio fiscal esto seguirá así. Más adelanto, agregó: "El déficit es alto pero lo vamos a bajar. Vamos a llegar a un equilibrio fiscal en vez de dentro de un año, en tres".
Por otro lado, el ministro minimizó las consecuencias de la permanencia de la Argentina en la categoría de "mercado fronterizo" según el indicador MSCI, que no ascendió al país a "emergente". Dijo: "Nunca especulamos con eso ni nosotros ni los inversores". Expresó que la entidad "valoró los cambios" pero que "duda de si las políticas van a perdurar en el futuro".
Caputo confió en el que el Banco Central podrá cumplir sus metas y resaltó que lo importante es que en 2017 la inflación estará "en los niveles más bajos de los últimos ocho años" y que el crecimiento estará "en el orden del 3%". Asimismo predijo buenos resultados para el oficialismo en las elecciones legislativas y dijo que eso animará a los inversores a apostar más fuerte.
"¿Hay atraso cambiario?", le consultó Del Rio. "No. Estamos en un mercado libre donde el dólar fluctúa. El tipo de cambio no es un tema de preocupación de la gente. A algunos empresarios les gustaría verlo un poco más arriba pero no es un disparador de nada", respondió el ministro, pero añadió que algunas cuestiones las están atacando con productividad.
A su vez, el ministro aclaró que el mayor protagonismo del sistema financiero es el resultado de los "desbarajustes" anteriores y que la inversión en ese sector es la primera que llega y que es "necesaria" para que "bajen el riesgo país y las tasas". Apuntó: "Luego la inversión directa entra más fuertemente". Finalmente, sobre Brasil, se mostró aliviado "porque la crisis política no ha impactado en la economía" que, dijo, "encontró un piso". Destacó el funcionamiento de las instituciones en el país vecino que "da señales de una seguridad jurídica extraordinaria" a mediano y largo plazo. "Ojalá pudiéramos copiar eso acá", concluyó.